El momento exacto en que el Sol vuelve al grado en que naciste, y la carta de ese instante: el ascendente del año, la casa en que cae el Sol y la Luna. Gratis, sin registrarte y sin guardar tus datos.
Qué es la revolución solar
Cada año, en torno a tu cumpleaños, el Sol vuelve exactamente al mismo grado y minuto del zodiaco que ocupaba cuando naciste. La carta levantada para ese instante es tu revolución solar, y se lee como el clima de los doce meses que empiezan, hasta la siguiente.
No cae siempre el día de tu cumpleaños. El año del calendario no dura un número exacto de vueltas del Sol, así que el retorno puede llegar un día antes o un día después, y a una hora distinta cada año. Por eso hay que calcularlo, no basta con la fecha.
Cómo se calcula
1. La posición natal del Sol. Se calcula con tu fecha, hora y lugar de nacimiento, al segundo de arco.
2. El instante del retorno. Se busca, cerca de tu cumpleaños del año elegido, el momento en que el Sol vuelve a esa longitud exacta. Ese instante es el mismo en todo el mundo: lo damos en tu hora local y en tiempo universal.
3. La carta de ese instante. Se levanta para el lugar donde estés en ese momento. Los planetas son los mismos en cualquier ciudad; el ascendente, el medio cielo y las casas no.
La hora de nacimiento importa mucho: el ascendente avanza un grado cada cuatro minutos, y un error de una hora en tu hora natal mueve el instante del retorno y puede cambiar el ascendente del año. Usamos efemérides suizas y el huso horario histórico de cada lugar.
Por qué importa dónde pasas tu cumpleaños
Como el instante es el mismo en todas partes pero las casas dependen del lugar, la misma persona tiene una revolución distinta en Madrid, en Ciudad de México o en Buenos Aires. Cambia el ascendente del año y cambia la casa en que cae el Sol, que es lo primero que se lee.
Por eso hay quien elige a propósito dónde celebrar su cumpleaños. Con la calculadora puedes probar varias ciudades: pon la misma fecha de nacimiento y cambia solo el lugar del cumpleaños.
Cómo leerla en tres pasos
El ascendente del año da el tono: la actitud con que vives esos doce meses. La casa del Sol dice dónde se concentra la energía. La Luna describe lo que necesitas emocionalmente y dónde fluctúa el año.
Después se mira en qué casa de tu carta natal cae el ascendente de la revolución, que dice qué parte de tu vida de siempre se activa, y los planetas angulares. Eso, y cada planeta uno a uno, es lo que lee el informe completo.
El Sol del año en cada casa
La casa en que cae el Sol de la revolución dice dónde se pone la energía del año: el área de la vida que pide atención, decisiones y presencia. Es lo primero que se lee, junto con el ascendente.
Casa 1: tú, tu cuerpo y tu manera de presentarte
Un año centrado en ti. El Sol en la casa 1 de la revolución pone el foco en tu cuerpo, tu imagen y tu iniciativa: es un año para empezar algo por tu cuenta, cambiar de aspecto o de actitud y dejar de esperar permiso. Lo que hagas se notará más de lo habitual.
Casa 2: dinero, recursos y lo que valoras
Un año de recursos. El dinero, lo que ganas y cómo lo administras pasan a primer plano, y con ellos la pregunta de qué valoras de verdad. Es buen año para ordenar las cuentas, cobrar lo que vales y construir una base estable.
Casa 3: hermanos, estudios cortos, trayectos y conversaciones
Un año de movimiento cercano. Conversaciones, mensajes, trayectos, cursos breves y la relación con hermanos o vecinos ocupan más espacio. Es un año para aprender, escribir, negociar y decir lo que piensas.
Casa 4: hogar, familia y raíces
Un año hacia dentro. El hogar, la familia y las raíces piden atención: una mudanza, una reforma, cuidar de alguien o cerrar asuntos con el pasado. Lo que construyas en casa sostiene todo lo demás.
Casa 5: amor, creatividad, hijos y placer
Un año para disfrutar y crear. El amor, el romance, los hijos, el juego y cualquier proyecto en que pongas algo tuyo se iluminan. Es un año para arriesgarte por lo que te gusta y dejarte ver.
Casa 6: trabajo diario, salud y rutinas
Un año de trabajo y cuerpo. Las rutinas, la salud, el trabajo diario y la organización piden ajustes. Es buen año para cambiar hábitos, mejorar cómo trabajas y cuidar el cuerpo antes de que lo exija.
Casa 7: pareja, socios y acuerdos
Un año de los otros. La pareja, los socios, los contratos y cualquier relación de tú a tú se vuelven centrales: compromisos, acuerdos o también rupturas que aclaran. Lo que pase este año pasa a través de alguien.
Casa 8: intimidad, dinero compartido y transformación
Un año de profundidad. Intimidad, sexualidad, deudas, herencias y dinero compartido se mueven, y con ellos lo que tenías guardado. Es un año de transformación: algo termina para que algo empiece.
Casa 9: viajes, estudios superiores y creencias
Un año de horizontes. Viajes largos, estudios superiores, el extranjero, la filosofía y las creencias te llaman. Es un año para ampliar la mirada, aprender algo grande o publicar lo que sabes.
Casa 10: carrera, vocación y reconocimiento público
Un año de carrera. La vocación, el reconocimiento y tu lugar en el mundo están en juego: ascensos, cambios de rumbo, más visibilidad. Lo que hagas este año se verá en público.
Casa 11: amigos, grupos y proyectos de futuro
Un año de los tuyos. Amigos, grupos, redes y proyectos de futuro toman fuerza. Es un año para unirte a algo más grande que tú, colaborar y aclarar qué quieres para los próximos años.
Casa 12: retiro, descanso y lo que se cierra
Un año de recogimiento. El Sol en la casa 12 pide descanso, introspección y cerrar ciclos antes de que empiece uno nuevo. Es un año más interior que visible: lo que se prepara en silencio sale a la luz después.
El ascendente de la revolución en cada signo
El ascendente de la revolución es el tono del año: la actitud con que lo vives y la manera en que los demás te perciben durante esos doce meses. Cambia cada año y con la ciudad donde pases tu cumpleaños.
Aries
Un año de impulso. Ascendente en Aries: más iniciativa, más prisa y menos paciencia. Es un año para empezar, competir y decidir rápido; conviene cuidar los choques y los accidentes por ir demasiado deprisa.
Tauro
Un año para asentarse. Ascendente en Tauro: el ritmo baja y crece la necesidad de seguridad, comodidad y cosas concretas. Es un año para construir despacio, cuidar el cuerpo y disfrutar de lo que ya tienes.
Géminis
Un año inquieto. Ascendente en Géminis: más contactos, más información, más movimiento. Es un año curioso y social, bueno para aprender y comunicar; el riesgo es dispersarse en demasiados frentes.
Cáncer
Un año sensible. Ascendente en Cáncer: las emociones, la familia y el hogar pesan más. Es un año para cuidar y dejarse cuidar, y para proteger lo que te importa.
Leo
Un año para brillar. Ascendente en Leo: más presencia, más ganas de expresarte y de que se te reconozca. Es un año generoso y creativo, bueno para liderar y para ponerte en el centro.
Virgo
Un año de orden. Ascendente en Virgo: más atención al detalle, al trabajo bien hecho y a la salud. Es un año para mejorar, depurar y organizar; conviene no exigirse de más.
Libra
Un año de relaciones. Ascendente en Libra: los vínculos, la pareja y los acuerdos marcan el año, y crece el deseo de armonía y belleza. Es un año para negociar y encontrar equilibrio.
Escorpio
Un año intenso. Ascendente en Escorpio: nada a medias. Es un año de emociones profundas, de poder y de cambios de fondo; lo que no sirve se cae, y conviene dejarlo ir.
Sagitario
Un año expansivo. Ascendente en Sagitario: más optimismo, más ganas de viajar, aprender y salir de lo conocido. Es un año para ampliar horizontes; el riesgo es prometer más de lo que cabe.
Capricornio
Un año de responsabilidad. Ascendente en Capricornio: más disciplina, más trabajo y objetivos a largo plazo. Es un año serio y productivo, en que se recoge lo que se construye con esfuerzo.
Acuario
Un año de libertad. Ascendente en Acuario: ganas de cambiar, de independizarte y de hacer las cosas a tu manera. Es un año original y social, bueno para romper rutinas y conocer gente distinta.
Piscis
Un año receptivo. Ascendente en Piscis: más intuición, más sensibilidad y más necesidad de sentido. Es un año para la creatividad, la espiritualidad y la compasión; conviene poner límites claros.
Preguntas frecuentes
¿La revolución solar es el día de mi cumpleaños?
Casi siempre cae ese día, pero puede ser el día antes o el día después, y a una hora distinta cada año. Depende de en qué momento exacto vuelve el Sol a su grado natal, que es lo que calcula esta página.
¿Necesito saber mi hora de nacimiento?
Sí, para el ascendente y las casas. Con una hora aproximada la fecha del retorno es correcta, pero el ascendente del año puede cambiar: avanza un grado cada cuatro minutos.
¿Qué lugar pongo, el de nacimiento o el del cumpleaños?
Los dos. El de nacimiento sirve para calcular tu Sol natal. La revolución se levanta para donde estés en el instante del retorno; si no pones nada, usamos tu lugar de nacimiento.
¿Cuándo empieza y termina la revolución solar?
Empieza en el instante del retorno, en torno a tu cumpleaños, y dura hasta el siguiente retorno, un año después. Se nota con más fuerza en los meses cercanos al cumpleaños.
¿Guardáis mis datos?
No. La calculadora calcula y responde; no guardamos tu fecha, tu hora ni tu lugar, y no hace falta registrarse.
¿Qué incluye la revolución solar completa?
Más de 90 páginas: cada planeta de la revolución, las doce casas una a una, los aspectos con tu carta natal, un resumen del año, la carta bi-rueda y el audio narrado. Está incluida en la suscripción.